Historias Recetas

 

 

 

 

LA BOHEMIA DE ESOS TIEMPOS

Corrían los años gubernamentales de los Presidentes Piérola y Romaña

Terriblemente cautivado por las cuchipandas y vergeles amorosos que contaban con una picantería de lo más criolla, agradable y bien rociada con el licor de los Dioses, como llamaban al pisco

El monte limeño era todo orégano dorado con azúcar cande y pimienta entera y que para que vuelvan, donde con una media pisquera por delante y picando betarragas fritas por él mismo en legítimo aceite español llamándolas remolachas

En aquella epoca se habia  inventado una bebida, mitad pisco, mitad yerba de ese nombre , que recetaba a ojos cerrados a sus parroquianos enfermos , a veces hasta dejarlos tendidos

Que el democrático pan con queso y aceitunas de botija bien rociados sí por vino tinto y el consabido asentativo pisquero ; lo mismo que los intertantos en que la alegría al máximo, los improntus poéticos, festivos e ingeniosos.  

Las comilonas, siempre abundantes no dejaron de tener sus tintes novedosos y entretenidos. Habían fondas y picanterías, en las que cocinábase al uso de norte , como las de los piuranos y las limeñazas criollas, todas en las que hacíense honores a tres platos sabrosos, tónico bien servidos y mejor remojados con rica chicha de jora, pagando un sol y recibiendo vuelta (¡oh temporal!), ainda mais, en las dos primeras, con su vieja yapita de claro en poto como despedida cuando la paga era al contado violento.