Historias Recetas

 

 

 

 

Lima y los cafés

 

Francisco Serio, que allá por 1771 estableció en la calle del correo y con inmenso regocijo del vecindario, el primer Café  que se viera en Lima

Como era natural, el negocio le produjo a Don Francisco Serio, pingües utilidades y así, en 1775 abrió al público otro Café, de mayores alcances, en la esquina de “Judíos” y “Carrera”, de nombre Café de las Ánimas.

 

Entusiasmo el buen industrial  con el éxito creciente de su empresa, se alzo a “Bodegones” al año siguiente, traspasando a  el de las animas   y estableció con mas lujo el Café de Bodegones, que tuvo vida hasta mediados del siglo en que declarada la independencia. El Café de Bodegones fue  bautizado con el nombre poco atrayente  del Mentidero.

El segundo Café que se vio en Lima después los de Serio, fue el de Salazar en “Espaderos” convertido mas tarde  en fonda de “El León  de Oro.

El tercero el de  Lato muy aseado y con vista al Rimac; se le conocía como el Café del Puente.

Vino luego el de “Plumereros” en 1782 y en seguida el ”del rastro”, en 1788.  Todos los Cafés eran muy concurridos. A comienzos del siglo XIX se abrió el  Café de Mercaderes. En todos había mesas de billar o de truco. El del Correo era conocido también por el Café de Santo Domingo y el “Espaderos” por Café de la Merced.

 

El predilecto de los del Rimac fue por muchos años el de ‘Bodegones‘, de ahí  salían todas las provisiones para los magníficos convites oficiales y casas particulares donde se tomaban las once con toda grandeza.

El café de Santo Domingo  tuvo sucesivamente varios dueños; pues en 1819 existía aún, y contaba además con habitaciones para forasteros. 

También el Café de Espaderos, tuvo larga y siempre próspera existencia. Cuando se convirtió en fonda de  El león de oro,  llamaban le, poco antes, Café de Francisquin.

Los  vecinos de los barrios de Puente abajo, abrieron asimismo su Café a inmediaciones de la Plaza de Acho que ya, desde 1766, estaba en pié. El Café de Acho. 

Como la costumbre de ir al Café se generalizó en las clases media y ... menos que media, porque la aristocracia lo tomaba en casa.