Historias Recetas

 

 

 

 

POSTRES Y AGASAJOS DE LA ÉPOCA

Como se sabe en aquella época la gente demostraba su aprecio y agradecimiento hacia otras personas mediante distintos regalos y sobre todo mediante lo que era lo mas apreciado de la época, los dulces y postres, por eso, llegada la hora de los cumplidos, los esclavos sacaban los consabidos tazones del aromático chocolate llamado por antonomasia “el agasajo”, tal era la costumbre que había de ofrecerlo; y junto con él platos de perada jalea, cidra y canelones, confites de culantro, anís, almendras, limones calados, carne de membrillo, calabazate, alfeñique, roscas bañadas, picarones borrachos y los famosos dulces de los conventos de la Concepción y la Encarnación: alfajores, de pasta, frijoles colados, manjar blanco, etc. De manera que la afición a los dulces en Lima es antiquísima, por más que el Cabildo desde muy atrás hubiera prohibido su elaboración, indudablemente por la escasés de azúcar.

 

En efecto el ayuntamiento el 29 de Diciembre de 1542 ordenó “que ninguna persona haga confitura o mermelada de ningún género para vender; pena de pérdida de la tal confitura y más cincuenta pesos por la primera vez, y por la segunda destierro perpétuo de la tierra y más los dichos cincuenta pesos. Por cuanto de hacerse la dicha confitura viene daño a la República, y se hacen los hombres ociosos, que teniendo mucha azúcar para cosas necesarias, para enfermos, la han gastado en las dichas confituras”.

 

Pero continuemos con los agasajos : también se ponían sobre las mesas hermosos azafates llenos de búcaros, bernegales y vidrios, nombre que se daba a los vasos llenos de agua fresca o de canela, limón, chicha morada, sangría y bebida de garapiña, ante con ante, y pócras, licor entonces a la moda.

Todos estos líquidos tenían nieves en verano y se tomaban junto con las diversas clases de helados.