Historias Recetas

 

 

 

 

UNA JARANA DE CALLEJÓN

Pisco Antes de comenzar, durante y después de la fiesta de varios días. Temprano al segundo día de la jarana los más cosmopolitas beben un chilcanito, trago semitónico y democrático, a base de pisco y limón, que para componer el cuerpo, después de una noche divertida. 

Repuestos los cuerpos la dueña de casa invita al comedor y se sirve un tentempié casero, sabroso y sobre todo abundante: sopa de menudillo, pejerreyes arrebozados, lengua en salsa de tamarindo y arroz con gallina en punto de parida todo a base de manteca de chancho legítima, bien rociado con vino.  Y a seguir con la jarana

A golpe de 5 de la tarde, proponíase una buena anticuchada con papas amarrillas y ají de huacatay. No faltaban las mollejas, choncholíes y por supuesto los choclos. 

Y si la encerrona era fin de semana, los concurrentes se organizaban para el sancochado, el apanado con arroz y plátanos fritos, un escabeche de cojín ova por que la corvina cuesta y un arroz graneado con pollo o pato, pisco y chicha en abundancia, queso fresco, pan francés, aceitunas de botija sanseacabó. Ah y para la amanecida unos panes con carne y cebollas y ajíes encurtidos que fueron asentados con más pisco.