Recetas Departamentos

 

ICA

 

En Ica, existió una gran riqueza de testimonios de culturas, como Paracas, Nazca y Chincha, que abarcan todas las épocas de la cultura peruana prehispánica. Los restos humanos más antiguos encontrados en la zona corresponden al hombre de Paracas, el cual se alimentaba de la caza y la pesca; era un agricultor seminómada. La cultura Paracas se desarrolló entre el siglo VIII a.C. y el siglo I d.C. Los paracas cultivaban, entre otros productos, maíz, frejol y pallares. Sobresalieron por su arte textil; los mantos que cubrían las momias son muestra de ello. La cultura Nazca abarca el período comprendido entre los siglos I y IX de nuestra era. Su más significativa expresión son las líneas de Nazca, conjunto de trazos de sorprendente exactitud geométrica que representan animales y plantas relacionados con el movimiento estelar; así, se pretendió la elaboración de un calendario agrícola. Los chinchas se desarrollaron entre los siglos IX y X. Aunque eran agricultores, le dieron bastante importancia a la navegación en balsa; asimismo, destacaron en el ámbito textil y metalúrgico. Nos legaron el conjunto arquitectónico de Tambo de Mora. La cultura Chincha fue sometida por el inca Túpac Yupanqui.

 

La fundación oficial de la ciudad de Ica se realizó en 1549 por el capitán Jerónimo Luis de Cabrera, natural de Andalucía. Siglos después, el 6 de diciembre de 1820, la independencia de Ica se proclamó en la ciudad capital de la región por el general Arenales.

 

 

 

 

 

El departamento de Ica está ubicado en la costa sur del Perú, entre pampas y arenales. Se divide políticamente en cinco provincias. Chincha, llamada “el corazón negro del Perú”, es tierra de chacra y de sol; produce algodón, pecanas y cultivos de exportación. Pisco es la provincia litoral que se caracteriza por contar con abundantes aves guaneras y por la producción del aguardiente de uva. Ica, extendida sobre su fértil valle, es una ciudad agrícola en desarrollo; destacan sus cultivos de algodón, pallares, espárragos, frejoles, pecanas y sus viñedos.  También se encuentran allí conocidas haciendas vitivinícolas, como Vista Alegre, Tacama y Ocucaje.  Palpa, la única provincia iqueña que carece de mar, es famosa por sus frutales (naranjas y ciruelas) y antiguos campos de algodón; además, es cuna de brujos y excelsos curanderos. Nazca es la provincia más sureña del departamento; sus líneas son el sustento de una industria turística. 

 

La agricultura iqueña es diversa.  Destacan la producción de pecana, garbanzo, pallar, algodón, espárrago, uva, mandarina y tomate.  Recientemente, no solo ha crecido la producción de vinos y piscos, sino que también se produce uva de gran calidad para el consumo nacional y la exportación. Lo mismo está ocurriendo con el olivo. La población pecuaria de Ica no es significativa, salvo en aves.  Asimismo, produce conservas y alimentos para aves, dulces, aceite y harina de pescado. La pesca se canaliza a través de tres puertos: Pisco/San Andrés, San Juan y Tambo de Mora. En cuanto a la minería, esta se limita a la producción de hierro, que se encuentra en los yacimientos de Marcona; estaño, el cual es explotado por la empresa Minsur; y oro.

 

Una característica que diferencia a la cocina iqueña de otras tradiciones culinarias de la costa peruana es el empleo del pallar, judía que se cultiva desde hace muchos años en Ica.  En efecto, los pallares son los principales ingredientes de platos típicos, como ensalada de pallares verdes, seco de cordero con pallares batidos, adobo de chancho con pallar, chupe de pallares verdes, pallares secos. Otros potajes son la sopa seca chinchana, la sopa de tortuga y la carapulca de chancho. Las comidas en Ica siempre van acompañadas por el trago típico de la zona: El Pisco.

 

La repostería iqueña es famosa por su variedad de dulces. Entre ellos, figura la teja. En un inicio, las tejas se preparaban con limón, toronja y/o naranja; hoy se rellenan con pecana, manjar blanco, gindones y pasas. Otros dulces conocidos son la mazamorra de uva, el dulce de camote y el dulce de alcayota (preparado con alcayota, canela, clavo de olor, azúcar rubia o melaza).

 

Desde hace algunos años, en la última semana de febrero, Chincha organiza el Festival de Verano Negro con atractivos eventos, como la pisa de uvas, concurso de cuentos y poesía negra, maratón, corrida de toros, concurso de la belleza y de reina infantil de festejo. El 11 de marzo se realiza el Festival Internacional de la Vendimia, en el que se celebra la abundancia de la uva y del vino en la región de Ica.  La vendimia comprende ferias, desfiles de carros alegóricos, festivales de música. Uno de los mayores atractivos es la elección de la reina, quien, acompañada de su corte, ejecuta la pisa de la uva para extraer el zumo de la fruta que se convertirá en licor. Junto con las deliciosas tejas, los asistentes gozan del sabor del pisco, aguardiente de uva originado en el Perú desde el siglo XVII. La procesión del Señor de Luren, patrono de la ciudad de Ica, se realiza cada año en el mes de octubre. El origen de esta devoción se remonta a 1570, cuando la imagen del Señor se extravió misteriosamente en el desierto durante el trayecto de Lima a Ica y apareció en un paraje inhóspito llamado Luren. La Semana Turística de Chincha se celebra la última semana de octubre. Ello es ocasión para que los habitantes de la ciudad y sus alrededores vendan productos típicos (como piscos y vinos); asimismo, se presentan peleas de gallos y exhibiciones de danzas negras.

 

La puerta de ingreso al departamento de Ica es Chincha, cuna del arte negro del Perú. Allí se ubica la casa hacienda de San José; hoy se ha convertido en un hotel, donde se puede apreciar una extraordinaria arquitectura colonial. Los chinchanos también cuentan con la hermosa playa Wakama, sede de un proyecto ecoturístico que posee casas y bungallows de alquiler, restaurantes.

 

A cinco kilómetros al oeste de la ciudad de Ica, se encuentra la laguna de Huacachina, un oasis en medio de las blancas arenas del desierto. En la actualidad, sus aguas han perdido su verdor y alrededor de ella ha aparecido una copiosa vegetación de palmeras, eucaliptos y guarangos, que sirven para el descanso de aves migratorias. A sus orillas está el remodelado hotel Mossone, que brinda comodidad y excelente servicio.

 

Paracas, ubicada en el litoral, es la joya natural de Ica. La Reserva Natural de Paracas, incluida desde 1975 dentro del Sistema Nacional de Áreas Protegidas, abarca 335 000 hectáreas de vida silvestre. Antes de que salga el sol, se aborda alguna de las embarcaciones que parten desde la playa El Chaco hasta las Islas Ballestas y San Gallán.  Ballestas es un grupo de pequeñas islas, como la Goleta y Piedra Redonda, señorío de abundantes lobos de mar. Continuando en alta mar, se encuentra San Gallán, una gigantesca isla morada por una infinidad de aves guaneras. A pesar de que no se puede desembarcar en la isla, debido a las peñas y el fuerte oleaje, es interesante apreciar los vivos colores de los zarcillos, las piruetas de las gaviotas y los amigables delfines. Al atardecer, se contempla la puesta del sol desde el cerro Lechuza, antiguo mirador inca.

 

Las líneas de Nazca, localizadas a la altura del kilómetro 420 de la Panamericana Sur, son otro de los atractivos turísticos del departamento. Estas líneas, que representan figuras de animales y plantas estilizados, se encuentran inmersas en un gran laberinto de líneas, trapecios, triángulos y espirales grabados sobre la tierra. Constituyen uno de los grandes misterios de la arqueología.