Recetas Departamentos

 

JUNÍN

 

En la zona interandina del actual departamento de Junín, se hallan pretéritos vestigios de la etapa principal de evolución de la cultura peruana. Así, tanto en la cueva de Pumichaca como en los refugios de Pachamachay y Pampamarca, localizados cerca de la laguna Chinchaycocha o Junín, se encontraron testimonios de pintura rupestre con figuras de camélidos, puntas de dardos de casi 7 000 años de antigüedad y restos de asentamiento de grupos humanos que se alimentaban de carne de cuy y de camélido.

 

Los huancas se originaron en el valle del Mantaro. Además de ser hábiles orfebres, eran aguerridos. Mostraron resistencia frente a los incas, pero fueron vencidos hacia el año 1460.  Ello ocasionó que el pueblo huanca, resentido, estuviera a favor de los españoles cuando emprendieron su conquista (1533). Pizarro efectuó la fundación española de la ciudad de Jauja el 25 de abril de 1534 a fin de convertirla en capital de la conquista, pero el 29 de noviembre de ese mismo año se decidió que el asentamiento definitivo de la capital sería Lima.

 

Hacia fines del siglo XVIII, empezaron a cobrar fuerza las ideas liberales. Entre 1820 y 1822 los pueblos de Junín se propusieron expulsar al ejército realista de la región. El 6 de agosto de 1824 se libró una de las más importantes batallas de la gesta patriótica. El triunfo de Junín obligó a los españoles a dejar la región de manera definitiva.

 

 

 

 

 

El departamento de Junín, situado en el centro del país, se divide políticamente en nueve provincias. Yauli es una provincia norteña, andina y minera. Tarma es una zona agrícola; su capital es conocida como La Perla de los Andes debido a la productividad de sus campos y la belleza de los paisajes agrarios que la rodean. Junín es tierra de agricultores que han dado a conocer los ponches de maca y el caldo de rana; la mayoría de sus tierras está dedicada a la minería y la ganadería de camélidos y ovinos. Chanchamayo produce frutales, cacao, café, té y extrae madera; las ciudades de San Ramón y La Merced concentran la actividad comercial de la provincia. En Jauja, sobresalen los cultivos de maíz, habas, trigo, papas, variedad de tubérculos y alcachofas, así como la crianza de vacunos y ovinos, aparte de algunos centros piscícolas. En Concepción, el procesamiento de lácteos, realizado en la Planta Lechera del Mantaro, es muy significativo. Huancayo destaca en sus cultivos de maíz, papa, cebada, trigo y hortalizas, y en la ganadería de vacunos; la capital, junto con sus alrededores, es uno de los principales centros artesanales del Perú y el mayor emporio comercial del centro del país. Los pobladores de Chupaca viven de la ganadería de ovinos y vacunos y de la agricultura de subsistencia (ocas, ollucos, maíz, cebada, papas). Los más representativos cultivos de Satipo son frutales, café y té.

 

Junín cuenta con una agricultura variada, en la que destacan los cultivos de habas, mashua, arveja, choclos, café, cebada, olluco, papa, naranja, piña, mandarina, palta, papaya. La ganadería es fundamentalmente de ovinos y vacunos. En cuanto a la extracción forestal, las principales especies explotadas son el tornillo, el roble corriente y el eucalipto. En relación con la minería, produce cantidades significativas de zinc, plata y plomo; cuenta con el complejo minero-metalúrgico de La Oroya. La industria de Junín procesa productos lácteos y textiles, además de poseer una significativa producción artesanal.

 

La cocina de Tarma nos ofrece el picante de cuy, la gallina a la tarmeña y la tradicional pachamanca, cuya preparación se diferencia de las otras en el aderezo empleado (ají amarillo, huacatay y chinche) para embadurnar la carne. Tanto las humitas como este plato se acostumbran servir durante el mes de mayo en la fiesta del Señor de Muruhuay. En Jauja, la celebración de las festividades es el momento para degustar la diversidad de platos típicos del lugar, como el cuy picante en salsa de maní, la patasca, los tamales, el patachi (caldo de carne de carnero con trigo pelado y hierbabuena), y los dulces caseros. Huancayo es la ciudad que más ha contribuido con el acervo gastronómico nacional; muestra de ello es la papa a la huancaína, la trucha frita, el mondongo, el chupe verde y el cuy colorado.

 

El calendario festivo de Junín comprende un sinfín de danzas. El 1 de enero, además de celebrarse la fiesta del Niño Jesús, se presenta la danza de los huacones o huaconada como parte de las festividades de Año Nuevo. Este baile cumple la función de crítica y castigo; de ese modo, se inicia el año saldando deudas y enmendando errores. Cada 20 de enero, en honor de San Sebastián, los jaujinos danzan la tunantada, en la que se realiza una parodia del español déspota. El huáylarsh se baila en febrero durante los carnavales. La majtada, llamada también la Tropa de Cáceres, se presenta durante la Semana Santa a fin de recordar la gesta de Andrés Avelino Cáceres. Del 24 al 31 de diciembre, los jaujinos danzan la pachahuara o negrería, que representa a negros esclavos de la Colonia; así, la cultura andina da testimonio histórico de la presencia de esclavos que consiguen su libertad.

 

El departamento de Junín cuenta con sorprendentes lugares para los viajeros. El lago Junín o Chinchaycocha, conocido como lago de Los Reyes, alberga la fauna acuática alto andina; en sus orillas, se encuentran pintorescos pueblos que se dedican a la ganadería, agricultura y captura de ranas para consumo regional. Localizada a 241 kilómetros de Lima, la ciudad de Tarma se caracteriza por la belleza de sus paisajes y la fertilidad de sus campos; asimismo, es el punto de parida para visitar atractivos, como la cueva de Huagapo. El valle de Chanchamayo ofrece campos cultivados con cítricos y onduladas colinas cubiertas de vegetación; desde allí se puede acceder a hermosas playas de río, maravillosas cascadas (como la de El Tirol). Las ciudades de San Ramón y La Merced son ideales para descansar y estar en contacto con la naturaleza. Huancayo cuenta con una feria dominical, en la que es posible encontrar ganado, artesanías, potajes típicos y música popular; es el punto de partida para conocer diversos sitios turísticos, como el bosque de piedras de Torre Torre, el convento de Santa Rosa de Ocopa. El valle del Mantaro, que posee espléndidos paisajes, alberga a notables artesanos. Desde Jauja, ciudad tranquila y apacible, se llega a la laguna de Paca; rodeada de totorales y colinas cultivadas, la laguna cuenta con varios restaurantes campestres y recreos.