Recetas Departamentos

 

CAJAMARCA

 

La cultura Cajamarca, famosa por su arquitectura y cerámica, se desarrolló entre los años 200 y 850 d.C. Los primeros grupos humanos en el territorio fueron Huacaloma, Layzón, Cumbemayo y Otuzco. Mediante el uso de canales, andenes y otros medios, los antiguos cajamarquinos desarrollaron una economía agraria en una zona agreste y de clima inestable, como lo testimonia el canal de Cumbemayo. Asimismo, criaban ganado, labraban oro y plata y eran buenos tejedores. Fue habitual una práctica funeraria que consistía en una serie de nichos cavados en paredes rocosas, llamados ventanillas. La cultura recibió las influencias de Tiahuanaco-Wari y Chimú para, finalmente, ser incorporada de modo violento al incario en 1450 por Pachacútec. En esta época, los huambos, los chotas, los cutervos, los huamachucos y los cajamarquinos fueron los grupos que conformaban la región. Los incas edificaron la ciudad de Cajamarca como un importante centro económico, político y religioso.

 

Después de fundar San Miguel de Tangarará, en Piura, el 15 de agosto de 1532, Francisco Pizarro inició una expedición para enfrentarse con el poderío inca en Cajamarca. Esta fue la primera gran ciudad incaica que vieron los españoles. En la plaza principal de la ciudad, se produjo la captura del Inca Atahualpa, quien, para recuperar su libertad, le ofreció a Pizarro el botín más cuantioso que jamás se haya pagado en la historia de la Conquista de América.

 

 

 

 

 

En 1802, Cajamarca recibió el título de Ciudad, conferido por Real Cédula. Luego, en enero de 1821, juró su independencia en abierto desafió al poder español. Fue denominada capital del departamento en 1855, cuando gobernaba el mariscal Ramón Castilla. Actualmente, es considerada Patrimonio Histórica y Cultural de las Américas y Ciudad Símbolo de la Unidad Latinoamericana, títulos conferidos por la OEA en 1986.

 

El departamento de Cajamarca, localizado en la región más baja de la cordillera de los Andes peruanos, consta de trece provincias. El área de la provincia de Cajamarca que posee la mayor población y actividad comercial se encuentra en el valle de Cajamarca. En la actualidad, se vive una etapa de crecimiento gracias al desarrollo de minería aurífera, la tradicional ganadería de vacunos y ovinos, la agricultura de secano, la forestación y el turismo. La provincia de Chota es conocida por ser tierra de gente hábil en las cabalgaduras y en el manejo del machete. La zona de Jaén era famosa por su tabaco; hoy sus habitantes viven, principalmente, de los cultivos del arroz y el café. La provincia de Cajabamba se dedica a la producción de papa, trigo, maíz, caña de azúcar y coca. Celendín es una provincia básicamente agropecuaria, famosa por sus artesanos expertos en la confección de sombreros de paja. La más pequeña de las provincias es Hualgayoc, cuyo antiguo pueblo se formó debido a las minas de plata del cerro del mismo nombre. Los habitantes de Contumazá viven de la agricultura (café, arroz, trigo y cebada), la ganadería de vacunos, equinos y caprinos, y la minería de oro, plata y cobre. Cutervo es una zona de montañas pertenecientes a la ceja de selva. Santa Cruz, al ser un área eminentemente agrícola, se dedica a la producción de caña de azúcar, maíz, camote, yuca y frutales. San Ignacio, la más selvática y tropical de las provincias, se dedica a la agricultura (café, tabaco, yuca y frutales) y ganadería. San Miguel, San Pablo y San Marcos son otras provincias del departamento.

 

Los principales productos cultivados por Cajamarca son la lenteja, la arveja grano seco, el frejol loctao, la soya, el ajo, el café, el trigo, la oca, el maíz amiláceo y el olluco. El departamento es el principal productor de ganado vacuno en el Perú y también de subproductos lácteos, como quesos, mantequillas, manjar blancos y yogurt. Después de la instalación  de Minería Yanacocha, la producción de oro ha aumentado.

 

La gastronomía cajamarquina se caracteriza por emplear ingredientes nativos, como el cuy, el ají, el choclo, el paico y los tubérculos andinos, y otros que llegaron después de la Conquista, como el cerdo, el cordero, el cabrito y las aves de corral. Al ser Cajamarca un departamento cercano a la Cuenca Amazónica, ha incorporado algunos ingredientes de esa región, como el plátano verde, el palmito y las carnes de monte. A pesar de dedicarse a la crianza, las familias campesinas cajamarquinas no suelen consumir carne de res, excepto en fiestas o en ocasiones especiales. Para estas fechas, los cajamarquinos eligen lo mejor de su culinaria. Entre otros potajes, destacan las humitas de choclo, la cecina chilpida con huevo chicoteado, el cuy con papa picante, el caldillo de papas o chupe verde. Las bebidas más consumidas son la chicha de jora o el cañazo macerado con capulí o aguaymanto. El manjar blanco es el dulce preferido en la mesa cajamarquina.

 

El carnaval de Cajamarca, realizado en febrero, es una de las festividades más populares y concurridas. Sus ejes centrales son la burla, el humor y el cuestionamiento de los personajes que han transgredido el orden social. Los vecinos y turistas pueden apreciar el corso del concurso de disfraces, las danzas, el tumbamonte y el desfile de comparsas y patrullas. En Porcón, durante la celebración de la Semana Santa, lo que más atrae es la procesión de las Cruces Mágicas, que se realiza el Domingo de Ramos. Después de la misa y la procesión, el pueblo y los visitantes beben aguardiente y saborean las comidas típicas de Porcón. El 24 de junio, en Cajamarca (Llacanora), Chota, Cutervo y San Pablo, se celebra con algarabía la fiesta de San Juan; por ejemplo, los chotanos, entre retretas, verbenas y otros festejos, realizan una importante feria taurina.

 

Los habitantes de Cajamarca son considerados como los más hospitalarios y alegres de toda la sierra. Entre sus principales atractivos turísticos, destacan los Baños del Inca, un conjunto de fuentes termomedicinales localizadas en los alrededores de la misma ciudad. Muy cerca del centro de la ciudad, se halla la colina de Santa Apolonia, un adoratorio preínca dedicado al culto a los muertos y la adoración a los apus (cerros) tutelares del lugar; desde su cima, los turistas alcanzan una vista panorámica de la ciudad. A escasos kilómetros de la ciudad de Cajamarca, se encuentran las ventanillas de Otuzco, consideradas como restos o nichos funerarios. Cumbemayo, inmensa construcción megalítica, abarca tres grandes grupos arquitectónicos: el santuario, las cuevas y el acueducto. En sus alrededores, están los frailones, un conjunto de formaciones megalíticas.

 

Si desea ver campo, debe visitar Llacanora y La Colpa. En la cima de esta ultima montaña, se ubica Kuntur Wasi, que fue un importante centro ceremonial de la cultura Chavín. Allí destaca un templo de doce metros de altura construido sobre tres plataformas superpuestas; además, existe un interesante museo de sitio