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LIMA Y CALLAO

 

En la desembocadura del río Chillón y en las zonas desérticas de Ancón, se identificó un patrón de vida sedentario anterior a la agricultura, basado en la pesca. En efecto, la fauna marina fue el sustento de los antiguos limeños. La fibra del algodón se empleó en la elaboración de redes de pescar. La calabaza, aparte de ser recipiente y fuente alimenticia, también aportó de manera indirecta en el sustento al utilizarse su corteza en la confección de flotadores para las redes de pescar. Los primeros centros de administración y culto de mayor magnitud aparecieron en los valles de Supe, Chancay, Chillón, Rímac y Lurín. Luego, hacia los siglos II y III d. C., surgió la cultura Lima en el valle del Rímac, donde se levanta el complejo arquitectónico de Maringa, y en el de Lurín, en el que le corresponde la fase más temprana del santuario de Pachacámac. Después de la expansión Wari, durante los años 1000 a 1200, aparece la cultura Chancay en el valle del mismo nombre.

 

En el siglo XV, los incas ocuparon el valle de Cañete luego de vencer una gran resistencia. Allí construyeron una pequeña fortaleza junto al mar, llamada Huayco. Durante el reinado de Pachacútec, este mandó construir un Templo del Sol en la parte más alta de la ciudadela de Pachacámac. Otro movimiento que muestra la presencia inca en la región es Incahuasi, centro administrativo ubicado en el valle de Lunahuaná.

 

 

 

 

 

Decidido a fundar la capital del Virreinato del Perú, Francisco Pizarro llegó a Lima. Una de sus motivaciones fue la posibilidad de contar en el Callao con un puerto. Así, el 18 de enero de 1535, fundó la Ciudad de los Reyes. El primer virrey fue  Blasco Núñez de Vela, quien entró en Lima en 1544; el último, José de la Serna, quien firmó la Capitulación de Ayacucho el 9 de diciembre de 1824. Con la Independencia, la capital pasó a llamarse Lima.

 

Lima se ubica en el sector central y occidental del Perú, frente a las costas del Océano Pacífico. En el territorio de Barranca, se encuentran las ciudades de Barranca y Pativilca, centros de intercambio de productos con los pueblos andinos del sur del departamento de Ancash. La provincia posee una buena agricultura y una incipiente industria; los puertos de Supe y Végueta, que conforman su litoral, se dedican a la pesca artesanal y la producción de harina de pescado. Cajatambo y Oyón son dos provincias serranas del departamento; sus principales poblados mantienen un flujo comercial con Ancash, Huánuco y Pasco. En Cajatambo, está la laguna Viconga, donde se puede practicar la pesca de truchas. Oyón es la tierra de las fuentes termales. Huaral y Huaura, las provincias del norte chico, cuentan con valles fértiles y agrícolas. La ciudad de Huacho, capital de la provincia de Huaura, se dedica al comercio con pueblos de la sierra; además, es puerto y tierra de pescadores. Huaral, capital de la provincia del mismo nombre, se dedica a la actividad rural y agropecuaria; produce muchas frutas (entre ellas, las naranjas Huando) y huevos. La provincia de Lima congrega gran parte del comercio nacional; su territorio abarca los valles costeños de Carabayllo, Chillón, Rímac y Lurín. Canta fue un centro de abastos para las minas enclavadas en los Andes; hoy día, es una zona dedicada a la agricultura y al turismo. Matucana, capital de la provincia de Huarochirí, es un poblado que vive de la agricultura de frutales y de la minería. Cañete y Yauyos son las provincias sureñas del departamento. Sobre la primera, se localizan los valles de Mala y Cañete (dedicados a la agricultura y la producción de vinos y piscos), y bellas playas. En la segunda, se halla un nudo de montañas y cordilleras.

 

Los valles limeños son aptos para cultivar una gran diversidad de productos, como manzanas, camote, tomate, mandarinas, paltas, uvas, naranjas, caña de azúcar, algodón, ajo, etc. En relación con el sector pecuario, el departamento produce carne de vacunos, de cerdo y leche. Asimismo, destaca en avicultura. Lima posee seis puertos pesqueros nacionales. Un significativo porcentaje de los recursos marinos se destina a la fabricación de harina y conservas de pescado, actividades realizadas sobre todo en el Callao y en Chancay. En cuanto a la minería, se produce plata, zinc y plomo.

 

La cocina limeña ha recibido aportes de andinos, españoles, árabes, italianos, chinos y japoneses. Su lista de expresiones culinarias considera como platos de entrada a la causa rellena, la papa a la huancaína, el anticucho de corazón, los tamales verdes. Entre sus potajes principales, destacan el tacu tacu, el ají de gallina, la carapulca limeña, el cau cau, el lomo saltado. Para endulzar el paladar, figuran postres, como la mazamorra morada, el ranfañote, el arroz con leche, el arroz zambito, la mazamorra de cochinito, los picarones, el champús, los suspiros a la limeña o de chirimoya, la natilla de guindones y el manjar blanco.

 

La convivencia con las aguas del Pacífico ha determinado que el Callao utilice los recursos marinos para elaborar cebiches, sudados, parihuelas, chupines y choritos a la chalaca. También, ha acogido platos de otros lugares de la costa, como el tiradito norteño, e ingredientes foráneos, como el tocino.  

 

En el departamento de Lima, se realizan diversas festividades. Del 12 al 19 de enero es la Semana de Lima, en la cual hay pasacalles, ferias gastronómicas, serenatas públicas, etc. El día central, 18 de enero, se conmemora el aniversario de la fundación. A fines de abril, en Pachacámac, se realiza el Concurso Nacional del Caballo de Paso Peruano. El 28 de julio se celebra el Te Deum en la catedral con asistencia del Presidente de la República y su gabinete ministerial. Al día siguiente, con motivo de Fiestas Patrias, se realiza una parada cívico-militar. La tercera o cuarta semana de agosto es la Semana Turística de Cañete y el Festival de Arte Negro. El 30 de agosto se recuerda a Santa Rosa; ese día, los limeños suelen visitar el monasterio y casa de la santa, así como el “Pozo de los deseos”. Cada mes de octubre, la procesión del Señor de los Milagros recorre las calles limeñas acompañada por miles de fieles. En el camino, se cruzan tanto con comerciantes de objetos sacros (hábitos, rosarios, cirios, etc.) como con  vendedoras de anticuchos, picarones y turrones. Entre la última semana y las primeras de noviembre, la plaza de Acho reúne a los más renombrados toreros del mundo.

 

El Centro Histórico de Lima resulta atractivo para el turista, debido a sus edificaciones y monumentos arquitectónicos. Muestra de ello son la catedral; las iglesias de Santo Domingo, San Francisco, San Pedro y La Merced, las cuales son majestuosas; las casonas coloniales, como el palacio de Torre Tagle; la histórica plaza mayor; la Alameda de los Descalzos; el Paseo de Aguas; la plaza de Acho. Ya en la ciudad limeña, existen diversos sitios arqueológicos, como la huaca Pucllana (o Juliana), en el distrito de Miraflores; la huaca Huallamarca, en San Isidro; las ruinas de Puruchuco, a siete km de Lima; y la ciudadela Wari de Cajamarquilla, 15 km al este de Lima.

 

El principal puerto del país es el de la Provincia Constitucional del Callao. Aquí se encuentra el castillo del Real Felipe, construido entre 1747 y 1771 para defender el puerto. En la actualidad, es sede del Museo del Ejército Peruano. El visitante, además de apreciar las etapas vividas por la institución castrense, toma contacto con un auténtico monumento histórico que asumió la defensa de Lima tanto en el Combate del Dos de Mayo (1866) como en la Guerra del Pacífico (1879-1883). Una zona impresionante es el Caballero de los Doce Cañones, que se convertía en un fuerte impenetrable para el atacante. También, destaca la oploteca, es decir, la colección de armas portátiles del museo. El extremo de la península del Callao se denomina La Punta, sitio de playas de canto rodado y un pintoresco malecón. Kilómetros mar afuera, se halla la isla San Lorenzo y el islote El Frontón, ex cárcel. Cantolao, de canto rodado y mar muy tranquilo, es una de las playas más concurridas; desde aquí, se pueden divisar los buques de la Marina de Guerra del Perú.

 

Fuera de Lima, también se encuentran diversos atractivos turísticos. Así, el conjunto arqueológico Pachacámac cuenta con un museo, donde se exponen cerámicos y textiles hallados en el santuario y se brinda información sobre los trabajos arqueológicos realizados en el lugar; el Acllawasi (casa de las mujeres dedicadas al culto), el cual posee veintiocho ventanas que representan los veintiocho días del mes lunar prehispánico; el Templo del Sol, que aún conserva las hornacinas donde se ubican los ídolos durante los cultos religiosos; el Templo de la Luna; la Plaza de los Peregrinos; la Residencia del cacique local; y el Templo del Dios Pachacámac, que lamentablemente es una de las construcciones más deterioradas.

 

Durante el invierno, los que quieren descansar gozando de un agradable clima y paisaje pueden acudir a Chaclacayo y Chosica (aproximadamente treinta km al este de Lima), Cieneguilla y el valle del río Lurín (a solo veinte minutos de Lima vía La Molina) o Santa Rosa de Quives (al noreste de Lima sobre el valle del río Chillón). Durante el verano, Lunahuaná es el lugar ideal para practicar deportes de aventura. Posee modernos hoteles y numerosos restaurantes de comida típica; es famosa por sus vinos, piscos y camarones. En sus alrededores, se encuentra el sitio arqueológico de Incahuasi (casa del Inca), ciudadela dedicada al almacenamiento de alimentos en el Imperio incaico.

 

En los alrededores de Lima, se encuentran los Pantanos de Villa, reserva natural para el descanso y alimentación de una infinidad y diversidad de aves migratorias; las Lomas de Lachay, que alberga numerosas especies de flora y fauna silvestre; el bosque de Zárate, donde existe una zona para acampar, una catarata, copiosa vegetación y vestigios precolombinos; y las Lomas de Lúcumo, hoy lugar predilecto para los aficionados a la bicicleta de montaña.

 

Lima cuenta con playas bellas y accesibles, como Los Chorrillos y Puerto Chico (las favoritas de los barranquinos), Paraíso (en Huacho), Playa Chica (donde existe abundante fauna silvestre), Ancón, Los Pulpos, El Silencio, Santa María, León Dormido, La Ensenada, Sarapampa y Cerro Azul.